domingo, 27 de marzo de 2016

¿TODOS REACCIONAMOS IGUAL ANTE LOS RIESGOS LABORALES DE UN MISMO PUESTO?

Ya hemos comentado en este blog en alguna ocasión nuestro convencimiento de que las características de personalidad de los trabajadores son importantes a la hora de enfrentarse a sus puestos, y a sus riesgos laborales consecuentes.

Siempre que pensamos en este asunto, nos da la sensación de que:
  • O consideramos que todas las personas reaccionamos igual ante los riesgos laborales a que se nos somete. 
  • O que no queremos entrar en la interacción entre las características de personalidad del trabajador y los contenidos de su puesto de trabajo.

Si comentamos la primera cuestión, cuando pensamos que -evidentemente- no todos reaccionamos igual achacamos las diferencias a factores adquiridos (experiencia, formación, etc) o a factores circunstanciales (mal día, mala suerte, factores organizacionales. Pero es difícil que nos planteemos, salvo en casos flagrantes, que pueden existir causas por la escasa adecuación de las características intrínsecas del trabajador al puesto que ocupa (como las de personalidad del sujeto); a lo sumo, analizamos las condiciones físicas y esto resulta pobre.

Entrando en la segunda cuestión, es cierto que abordar este estudio es algo para lo que no estamos muy bien preparados aún en nuestro mundo laboral. Aún pensamos que estas variables puede tener una carga subjetiva elevada, que puede ser algo instrumentalizable con otros fines (laborales), etc. Así que es mucho más fácil explicado absolutamente todo desde fuera del trabajador y pensar que con la educación y la formación podemos cambiarlo todo...podemos modificar -en parte- comportamientos pero nunca las tendencias de los individuos. Pero hoy podemos decir que este estudio es mucho más objetivo de lo que podemos pensar y que dispone de una base científica muy sólida.  

Exponiendo unas breves cuestiones para entender la importancia de lo comentado y lo posiblemente incompleto de nuestro trabajo como prevencionistas, podemos preguntarnos cosas como:
  • ¿Puede tener alguna relevancia la personalidad de un trabajador para ser encargado de actuar en un Plan de Autoprotección o como Recurso Prevenctivo, por ejemplo?
  • Si sabemos que una persona tiene, "de fábrica", una percepción del riesgo baja, ¿es adecuado para trabajar en altura de manera constante? 
  • ¿Somos todos igual de imprudentes o prudentes? ¿Modificamos esta característica simplemente con jornadas formativas?
  • Igualmente, ¿reaccionamos todos del mismo modo ante el estrés que pueden generar determinados puestos de trabajo? 
  • ¿Conocemos personas que trabajan adecuadamente en entornos que controlan perfectamente pero en los que se dispara el estrés cuando pierden el control?, o al contrario, ¿sabemos de trabajadores que necesitan puestos en los que exista "marcha" y se aburren ante un excesivo control y monotonía?
  • ¿Sería oportuno estudiar las características de personalidad de los responsables de conducción de  aviones, trenes o autobuses y hacerlo de modo períodico? Es muy posible que se nos vengan a la cabeza los mismos casos...
Seguro que podemos entender que estas cuestiones, y muchas más que podríamos hacernos, influyen en la ocurrencia de accidentes -seguro que nos viene algún caso a la cabeza- e iremos entendiendo la importancia de estudiar la correlación entre la personalidad y los riesgos laborales del puesto de trabajo que se ocupa. Desde PREVYCONTROL estamos trabajando en este área y ya hay empresas y asociaciones patronales que están estudiando este camino.


Os acompañamos dos artículos. Uno primero que aborda, en cierto modo las características organizacionales -como el clima laboral- y su influencia en la actitud de los trabajadores ante los riesgos laborales a que están sometidos; y uno segundo que explica con mayor profundidad la importancia de la correlación de las características de la personalidad del trabajador y del puesto de trabajo que ocupe así como la base jurídica en España que lo justifica.

http://prevention-world.com/actualidad/articulos/accidente-trabajo.otra-perspectiva/?utm_source=wysija&utm_medium=email&utm_campaign=Boletin+575

http://www.legaltoday.com/practica-juridica/social-laboral/prevencion_riesgos_laborales/la-personalidad-y-la-prevencion-de-riesgos-laborales-base-juridica

sábado, 19 de marzo de 2016

¿TAN MAL LO HACEMOS?

En estas semanas ha caído en nuestras manos la información que adjuntamos. Nos indica que en Alemania la cifra de accidentes de trabajo sigue bajando y lo hace ininterrumpidamente desde 1.960.

Salvando las cautelas de que el período es demasiado largo y el concepto "ininterrumpidamente" tendrá sus matices y lo que se considera accidente de trabajo no es igual en todos los países -pensemos en los accidentes in itinere-, sí debemos pensar en lo que hacemos en nuestro país para que estemos montados en una montaña rusa en lo que a cifra de siniestralidad se refiere.

Baja el empleo baja la siniestralidad, sube el empleo sube la siniestralidad, haciendo un análisis muy grueso. Pero los números indican esto.

¿Es nuestro sistema incapaz de coadyuvar para lograr una disminución más o menos constante de la siniestralidad?

¿La causa principal está en la forma de ser -generalizando y culturalmente- que tenemos en nuestro país?

Desde PREVYCONTROL estamos convencidos de que la causa principal no es el sistema, que éste "hace lo que puede" pero el español se caracteriza por ser un incomparable improvisador y en la prevención somos de los que pensamos cosas como "nunca ha pasado nada y llevo años haciendo lo mismo", "si algo pasa sabré solucionarlo" "si no pasa nada, habré tirado mis recursos y si pasa y lo arreglo, habré ahorrado mucho", "esto de la prevención es cuestión de suerte" y un número enorme y común de frases que los prevencionistas hemos oído demasiadas veces en boca de algunos empresarios, trabajadores, mandos intermedios...incluso después de ocurrir sucesos de gravedad...

Y volvemos a lo de siempre, ¿cómo cambiamos esto?. Es evidente que es un asunto cultural, la tan traída y llevada cultura preventiva. Y volvemos a la escuela, el sistema educativo es la base de un país, de lo que los dirigentes quieran que sea en el futuro, y la prevención debe entrar de forma rotunda y palmaria en la educación de nuestro país. En una primera fase los niños recriminarían a los padres de que lo están haciendo mal y están jugando con su vida y con la de los demás, después, esos niños serán padres y tendrán más integrada la cultura preventiva...pero es cuestión de mucho tiempo. 

Hay que empezar de forma firme y mientras, a los prevencionistas, nos toca seguir peleando en el desierto...No diría por fortuna pues es el fruto del trabajo de todos, pero van creciendo cada vez más plantas en el desierto y los oasis son cada vez más, aunque muy lentamente. El horizonte nos hace ser optimistas y llegará un momento en que nuestra siniestralidad irá en constante descenso, eso sí, sin dejar de ser españoles y conservando lo que somos en su esencia positiva.  

Al menos pensemos en lo que tenemos que cambiar cada uno en nuestra actitud preventiva. La prevención es cosa de todos y en todo lugar.

http://www.prevencionintegral.com/actualidad/noticias/2016/01/30/alemania-cifra-accidentes-trabajo-sigue-bajando-tendencia-ininterrumpida-desde-1960

lunes, 14 de marzo de 2016

EL COSTE DE LA NO PREVENCION

Desde PREVYCONTROL no podemos estar más de acuerdo con lo que exponen los enlaces que adjuntamos, los cuales explican de forma palmaria y sencilla que la aplicación adecuada de medidas relativas a prevención de riesgos de riesgos laborales tienen dos tipos de efectos:

  • Directamente para la empresa en forma de costes que pueden conllevar después a consecuencias sobre la productividad, etc. El ejemplo de la carnicería de Phillip es muy gráfico y real.
  • Además, y se menciona en el segundo enlace, hay costes que redundan sobre la sociedad -independientemente de costes sociales y personales no cuantificables-. Debemos ser más conscientes que cuando se produce un accidente o se desarrolla una enfermedad profesional estamos perjudicando a la sociedad, pues es ésta la que debe sufragar una gran parte de los costos consecuentes.

Por todo ello, los prevencionistas -desde cualquier lugar donde desarrollemos nuestra labor- estamos en la 
obligación de convencer, de modo siempre positivo, a empresarios y trabajadores de los beneficios económicos de la prevención. Aunque caigamos en lo reiterativo...

Estos dos enlaces nos parecen sencillos, gráficos y contundentes para ayudarnos en esta tarea.

Desde PREVYCONTROL hemos comprobado, en más de una ocasión, el impacto de la mejora de la gestión en prevención de riesgos laborales sobre las cuentas de explotación por no hablar de otro tipo de consecuencias de esta mejora en la gestión como las sociales, que, a la larga, también tienen un impacto positivo sobre los resultados económicos de una empresa. Y sabemos que la Auditoría en Sistemas de Gestión de Prevención de Riesgos Laborales -realizada por expertos en prevención, gestión de empresas, recursos y otras áreas- es una excelente herramienta para producir estas mejoras y ayudar a cuantificarlas. 

http://es.euronews.com/2016/03/07/la-economia-detras-de-la-salud-y-la-seguridad-laboral/

http://es.euronews.com/2016/03/07/el-coste-de-la-siniestralidad-y-la-rentabilidad-de-la-prevencion/

lunes, 7 de marzo de 2016

A VUELTAS CON LOS TRABAJADORES DE EDAD AVANZADA Y LA PREVENCION DE RIESGOS LABORALES...

Es claro que el asunto del envejecimiento de la población trabajadora tiene, y tendrá cada vez más, una notable influencia en los riesgos laborales a los que los trabajadores se ven sometidos. En PREVYCONTROL, estamos totalmente convencidos de que hay que trabajar mucho más en este camino y dejar de hace gala de nuestra fama latina de "grandes improvisadores" para comenzar a planificar en mayor medida, este asunto lo exige. En positivo, cada vez son más los trabajos en este sentido que aportan el pensamiento de que la preocupación va en aumento.

Nos hacemos eco en esta ocasión de un informe realizado para la CEOE por D. José Ignacio García Ninet y D.Jesús Barceló Fernández -Catedrático y Profesor Titular de Derecho del Trabajo de la Universidad de Barcelona, respectivamente- al que se ha titulado Estudio de Salud y Factores de Riesgo Laboral en los trabajadores de mayor edad.

Las conclusiones de este estudio van en las siguientes líneas:
  1. El incremento de la salud de las personas es menor al de esperanza de vida y, consecuentemente, de la aptitud para el trabajo. 
  2. El incremento de la esperanza de vida y la menor natalidad, provocará que en las plantillas de las empresas haya trabajadores de mayor edad y una inmigración de trabajadores cualificados desde países menos envejecidos. Desde luego, esta situación conllevará una actuación específica en materia de prevención de riesgos laborales.
  3. Evidentemente, los trabajadores de mayor edad son más propensos a padecer enfermedades y sufrir patologías derivadas de las condiciones de trabajo y hacerlos especialmente sensibles a determinados riesgos. Igualmente, se producen limitaciones físicas y mentales (cognitivas) en el trabajo diario.
  4. El incremento de los accidentes de trabajo que está teniendo lugar desde 2.014 ha sido mayor en los trabajadores de 55 a 60 años. Evidentemente, en los trabajadores de más de 55 años, la mayoría de los accidentes son leves pero el incremento de los accidentes graves y mortales es especialmente significativo en este grupo de edad.
  5. Con respecto a las Enfermedades Profesionales, el número se ha incrementado en los trabajadores de más edad de modo superior al de trabajadores más jóvenes.
  6. El entorno laboral puede causar problemas o empeoramientos de salud. Por ello, es necesario conocer las características de los puestos de trabajo que ocupan los trabajadores de mayor edad así como las características de las personas, por si hubiera riesgos a los que se pudiera ser especialmente sensible. Es obvio que nos encontramos ante un asunto dinámico.

Acompañamos la ficha de la noticia de CEOE; desde la cual se puede acceder al informe citado, del que recomendamos su lectura atenta debido a la importancia que consideramos tiene este asunto.